lunes, 08 de febrero de 2010
La Enfermedad Periodontal Minimizar
 

Las peligrosas enfermedades periodontales

¡Cuide sus encías! ... de las infecciones por la placa bacteriana

 

 

Las enfermedades que afectan al periodonto, tejido fibroso que rodea la raíz de los dientes fijándola al hueso de la mandíbula y a la encía, se caracterizan por pasar durante la mayor parte de su existencia desapercibidas para quien las sufre. Y el gran problema que acarrea esta condición es que, si no existen medidas preventivas y de autodiagnóstico, cuando sus síntomas se hacen evidentes ya es probable que existan piezas dentales muy comprometidas con la infección, corriendo el peligro de perderlas.

 

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Según estudios realizados en Santiago por la Organización Mundial de la Salud, la prevalencia de las enfermedades periodontales es altísima en individuos mayores de 35 años. En el segmento entre esta edad y los 44 años, un porcentaje cercano al 99% padece algún grado de estas enfermedades. En las personas de la tercera y cuarta edad (60 a 80 años y 80 años y más, respectivamente) el estudio encontró en el 100% del universo estudiado la presencia de las enfermedades periodontales.

 

 

 

El periodonto

 

Del latín peri (alrededor) y odons (diente), el periodonto es el conjunto de tejidos que soportan los dientes, posibilitando que éstos permanezcan firmes y fijos en su lugar, además de servir de sostén que amortigua la carga del diente.

 

Este sistema funcional está compuesto por la encía, cemento radicular, ligamento periodontal y hueso alveolar.

  • La encía es una membrana mucosa muy resistente que cubre interiormente las mandíbulas y protege la dentadura.
  • El cemento radicular es un tejido duro similar al hueso que rodea la superficie externa de la raíz del diente y es a donde se fijan uno de los extremos de los ligamentos periodontales.
  • El ligamento periodontal es un tejido conectivo en forma de red que sostiene y une el diente al hueso alveolar.
  • El hueso alveolar es la estructura de los maxilares que aloja a los alveolos, lugar donde se ubican las raíces de los dientes. Es un hueso fino y compacto que presenta diminutas perforaciones por donde pasan los vasos sanguíneos, linfáticos y nervios de las piezas dentales.

 

 

Cuando este sistema se ve atacado por infecciones producidas por la flora bacteriana que habita en el sistema bucodental, la llamada placa bacteriana convertida en sarro que afecta tanto sobre los dientes como sobre y debajo de la encía, se generan las enfermedades periodontales: gingivitis y periodontitis, que comienzan su desarrollo en la unión entre la encía y las piezas dentales, lugar donde existe un surco poco profundo en forma de V llamado surco gingival que separa ambas estructuras. Mientras la infección avanza y se dañan los tejidos, este surco va aumentando su profundidad generando más espacio para las bacterias, adquiriendo el nombre clínico de bolsa periodontal.

 

 

 

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Lugar de contagio que genera las enfermedades periodontales. Ilustración gentileza de la American Dental Association – ADA.

 

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La acumulación de sarro (placa bacteriana sólida debido a su mineralización) posibilita el ataque de las bacterias al sistema periodontal. Fotografía gentileza de http://www.periodoncista-pr.com.

 

 

 

 

Las enfermedades periodontales

 

Al ser enfermedades de largo desarrollo, estas patologías son las causantes de casi la totalidad de las pérdidas dentales de pacientes adultos mayores. Al afectar la estructura que une el diente a los maxilares provoca que la pieza afectada se suelte y eventualmente pueda caerse. La génesis de ellas puede comenzar a una edad temprana y desarrollarse durante hasta 30 años, siendo el desconocimiento para detectarlas, la poca importancia que se le atribuye a la salud bucal dentro de la salud general, los hábitos de higiene oral erróneamente ejecutados y las cada vez más aisladas visitas a control odontológico las principales razones que fundamentan su existencia generalizada e inadvertida por tantos años.

 

Dependiendo del estado de avance de esta infección, la especialidad que la aborda, llamada periodontología la clasificó en gingivitis y periodontitis, ambas con distintos grados de desarrollo.

 

 

 

Gingivitis

Es la forma menos severa donde la infección que ataca al periodonto sólo afecta a la encía, la capa superior de esta estructura periodontal. Produce que la encía sangre fácilmente cuando se toca o se realiza cepillado dental, que se inflame y se ponga de color rojo.

 

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Caso de gingivitis. Nótese la agresiva inflamación a la encía. 

 

 

 

Periodontitis leve

Que se produce al no tratarse la gingivitis y la infección comienza a destruir el hueso alveolar y los ligamentos periodontales. Comienzan a aparecer los síntomas como encía más inflamada, más propensa al sangrado, más roja y con desarrollo de sensibilidad dentaria.

 

 

 

 

Periodontitis moderada a avanzada

Estado de avance final de la enfermedad donde ocurre una extensa destrucción del hueso y tejido, llevando a que la pieza dental se suelte y se pierda. A la evolución de los síntomas de la etapa anterior se suman un aumento de la separación entre los dientes, movilidad, desarrollo de pus entre las piezas y constante mal aliento.

 

 

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Periodontitis avanzada. Véase el sangrado a la encía, la acumulación de sarro y el compromiso de las piezas dentales.

 

 

 

Tratamiento especializado de la infección

 

El periodontólogo es el odontólogo especialista encargado de abordar y tratar las enfermedades periodontales.

 

El tratamiento se inicia con la realización de una limpieza profunda, conocida también como limpieza periodontal, detartraje o pulido radicular. Tiene como finalidad remover el sarro ubicado sobre los dientes y encima y debajo de la encía. Con esta técnica se ayuda a sanar el tejido de la encía y a reducir el tamaño de las bolsas periodontales existentes. Paralelamente es probable que se deba realizar una terapia farmacológica con la finalidad de controlar y eliminar la infección. Generalmente es 100% efectiva, junto a cuidados de control e higiene, para tratar la gingivitis. Además, el especialista educa al paciente sobre la importancia de realizar una correcta higiene bucal, que incluye aparte del cepillado, el uso de hilo dental y enguajatorios bucales, para así controlar la placa bacteriana.

 

Pero cuando la enfermedad está en el nivel de periodontitis esta limpieza no basta, pues las bolsas periodontales han alcanzado una profundidad que permite que el sarro actúe sobre el hueso alveolar destruyéndolo. En estos casos es necesario realizar una pequeña cirugía para evitar la pérdida de la pieza dental, que remueva el sarro existente en la raíz del diente, en los tejidos inflamados y debajo de la encía, y que reduzca el daño sufrido por el soporte óseo. En este caso la educación al paciente en cuanto a prevención e higiene también resulta fundamental.

 

 

 

 

Tres pasos básicos para prevenir las enfermedades periodontales

 

1. Realice una completa y correcta higiene bucal al cada día

Es muy importante la higiene bucal pues gracias a ella la placa bacteriana, que infecta a los dientes y el periodonto, es removida diariamente, impidiendo que se establezcan las condiciones de tiempo y espacio para que las bacterias actúen.

 

Recuerde:

  •  Realizar la higiene en la mañana, en la noche y después de cada comida.

·         Cambiar su cepillo dental cada seis meses.

·         Realizar un cepillado completo de las caras frontales, superficies de masticación y caras interiores de todas las piezas dentales en forma individual.

·         Utilizar hilo dental luego del cepillado. Este producto permite eliminar los restos de comida entre los dientes.

·         Usar enjuagatorios bucales después del cepillado y de la seda. Estos productos eliminan paulatinamente las bacterias de la placa.

·         Utilizar pastas y enjuagatorios que contengan flúor, ingrediente que fortalece los dientes.

 

 

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La higiene dental debe realizarse todos los días, mínimo dos veces.

 

 

 

2. Consuma una adecuada dieta alimenticia

Que mantenga un equilibrio entre los cinco grupos alimenticios: panes y cereales, frutas, vegetales, carnes y lácteos. El punto fundamental es realizar la higiene después de cada comida, incluidos los refrigerios.

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Una dieta balanceada ayuda a mantener la salud bucodental.

 

 

 

3. Visite al odontólogo al menos dos veces al año

Los chequeos regulares y las limpiezas preventivas son acciones fundamentales para controlar y prevenir las enfermedades periodontales. Como mínimo, cada seis meses.

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Los controles odontológicos son fundamentales para mantener su salud bucal.

 

 

 

Vea además:

 

 

Placa bacteriana

 

Guía de prevención de las enfermedades periodontales realizada por la American Dental Association – ADA

 

¿Cómo es una encía sana?

 

La importancia del autodiagnóstico

 

Enfermedades periodontales y otros problemas de salud

 

  
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